La vendimia se hace de forma manual, tras una primera selección de uva en la cepa. Una vez en bodega, los siguientes procesos (despalillado y estrujado) se realizan a muy bajas revoluciones para respetar la integridad de la uva. Se lleva a cabo una criomaceración pre-fermentativa a temperaturas muy bajas, que evitan la oxidación. Tras la fermentación alcohólica y la maceración oportuna, se descuba y se procede a la fermentación maloláctica sobre las lías más finas.Posteriormente se traslada el vino a barricas bordelesas de origen francés y americano, donde permanece durante 4 meses.Por último el vino se embotella y reposa otros 3 meses antes de su salida al mercado, adquiriendo así las condiciones óptimas para su consumo inmediato.
